ante cualquier caducidad
la incetidumbre que resta
cuando cerrás las puerta
cuando sonreís desde el ancesor
cuando espero como un evangelio de la sombra
una despedida
que venga a llevarse lo que queda del pasado
frente al vacío
de la palabra por venir
y de los kilómetros que tal vez nunca logre recorrer
y de los libros quemados
en mi cubo de cristal
en un horno de dimensiones infinitas
autárquico y miserable
miro los frascos de vidrio
las botellas antiguas
las piedras traídas de la ruta
de todas las rutas
y todo lo que permanece en el aire
se parece más a una palabra
o a un deseo
justo antes de disolverse
sábado, 29 de octubre de 2011
jueves, 13 de octubre de 2011
la quietud diestra
Estoy a punto
de dejar
el asiento duro
impersonal
cortarme las uñas
con la minuciosa paciencia
del inútil
del zurdo incapaz
me sujeta
el cielo limpiándose
en mi blacón
la membrana plateada de los techos
la perspectiva
de los edificios
como mausoleos
abandonados
la misma grandeza
en una cadena infinita de ventanas
después me vuelvo
ínfima
siento la lengua atorada
el ojo demasiado atento
a las pequeñas cosas
a todas esas pequeñas cosas
que no puede decir
una celosía abierta
un aparato torcido
los árboles de verde vidrio
casi como un aguijón
mellando
en la piel plástica de mi voz
mellando
una hora tras otra
con las uñas todavía
crecidas
de dejar
el asiento duro
impersonal
cortarme las uñas
con la minuciosa paciencia
del inútil
del zurdo incapaz
me sujeta
el cielo limpiándose
en mi blacón
la membrana plateada de los techos
la perspectiva
de los edificios
como mausoleos
abandonados
la misma grandeza
en una cadena infinita de ventanas
después me vuelvo
ínfima
siento la lengua atorada
el ojo demasiado atento
a las pequeñas cosas
a todas esas pequeñas cosas
que no puede decir
una celosía abierta
un aparato torcido
los árboles de verde vidrio
casi como un aguijón
mellando
en la piel plástica de mi voz
mellando
una hora tras otra
con las uñas todavía
crecidas
viernes, 7 de octubre de 2011
las tormentas son cadenas blancas
Lleno mi plato
con las flores caídas de los paraísos
la lluvia y el viento
han derramado
cascadas y
las piedras
las calles
los restos de un grito
detrás de los techos ungidos
todo horizonte se vuelve infinito
el ave rapaz y su pico amarillo
que confunde una membrana húmeda
con un lago de mercurio
dónde quedó tu hogar
de peñascos o montes
una pared manchada por el camino oriental
del agua
el tiempo no avanza
se transforma
el espacio
la voz de un mundo
que antes sólo sabía ser silencioso
con las flores caídas de los paraísos
la lluvia y el viento
han derramado
cascadas y
las piedras
las calles
los restos de un grito
detrás de los techos ungidos
todo horizonte se vuelve infinito
el ave rapaz y su pico amarillo
que confunde una membrana húmeda
con un lago de mercurio
dónde quedó tu hogar
de peñascos o montes
una pared manchada por el camino oriental
del agua
el tiempo no avanza
se transforma
el espacio
la voz de un mundo
que antes sólo sabía ser silencioso
viernes, 30 de septiembre de 2011
Sobre estar en blanco
Atenta
a la lucha de los silenciados
soldaditos con ojos furiosos
los dientes limados
por la máquina de hacer trizas el alma
un ejército
de nómades sentimentales
acostumbrados
a herir
con las lenguas afuera
con las manos cubiertas de llagas
la defensa imposible del territorio
palabra por palabra
comienza por el blanco
a la lucha de los silenciados
soldaditos con ojos furiosos
los dientes limados
por la máquina de hacer trizas el alma
un ejército
de nómades sentimentales
acostumbrados
a herir
con las lenguas afuera
con las manos cubiertas de llagas
la defensa imposible del territorio
palabra por palabra
comienza por el blanco
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Hélices
mañanas puro sol
azul rugido
los árboles
son uñas verdes
la esperanza silenciosa
de un ciclo que no sabe detenerse
como el viento
susurrante
y todavía frío
todavía frío
que sacude las almas
de los primeros llegados
de los intrusos y los advenedizos
las alas caen
secas
en el lecho
de la calle empedrada
todavía hace frío
quiero retener el recuerdo
la sensación en mi alma que
gusta de cuevas nocturnas
todavía hace frío
casi un disparo
una luna
como un cristal perpetuo
o un rubí
la resistencia de la lengua
a enterrarte
la resistencia
sólo se doblega ante los insectos
azul rugido
los árboles
son uñas verdes
la esperanza silenciosa
de un ciclo que no sabe detenerse
como el viento
susurrante
y todavía frío
todavía frío
que sacude las almas
de los primeros llegados
de los intrusos y los advenedizos
las alas caen
secas
en el lecho
de la calle empedrada
todavía hace frío
quiero retener el recuerdo
la sensación en mi alma que
gusta de cuevas nocturnas
todavía hace frío
casi un disparo
una luna
como un cristal perpetuo
o un rubí
la resistencia de la lengua
a enterrarte
la resistencia
sólo se doblega ante los insectos
lunes, 12 de septiembre de 2011
the moon rises
under the influence
of this full moon
a night mare
nameless
white
de mi lengua
y el cuerpo
un nombre que olvidé
un rostro que pretendo
of this full moon
a night mare
nameless
white
de mi lengua
y el cuerpo
un nombre que olvidé
un rostro que pretendo
domingo, 11 de septiembre de 2011
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