yo le dejo
a la luna
el silencio
porque ella ocurre
y eso es lo real
la ves
sostenida por el andar de los astros
la ves
sobre las cabezas
y los ejes
¿la ves?
se puede tocar algo
más allá de la negrura del cielo entre las torres
se puede
todo lo que pensamos
imposible
se puede
hay que creer
no hay que desesperar
ante la lengua
va a decir
alguna vez
y eso también
será ocurrir
en el tiempo
qué intención dejamos
en la rivera
y en los abismos
qué parte del misterio tendremos que llamar
por su disfraz
hasta que se devele
esta ilusión tiene contados sus días
lo que despierta esta noche
permanecerá por siempre
abierto
como un eco
como un volcán
ahí va la luna
desnuda
a teñirse de roja
ahí va la luna
la ves,
¿la ves?
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lunes, 14 de abril de 2014
luna roja
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domingo, 1 de abril de 2012
Buenos Aires es tensa y dulce
Un valiant azul estacionado
bajo una morera, en la calle
donde asoma la anciana horrible,
que mira a todos los que pasan
por su vereda de baldosas humeantes,
cordones llenos de caries.
raíces que asoman de la pared rota del jardín.
Buenos Aires es tensa y dulce
Sus noches de secretarias perfectas
desde el cuerpo al cuarto de atrás
donde discuten sus sueldos
y sueñan con hijos
para dejar de morir por un rato.
Buenos Aires en tensa y dulce.
Minada de sótanos con poetas suicidas
y músicos al borde de la pala
que los llevará otra vez al asfalto,
para electrificar la calle
con cantos densos, visiones bajo el agua
fijos en las piernas
de la vedette del Maipo
que toma junto a su hijo
y lee un cuento de Jack London.
Buenos Aires es densa y temible.
La hecatombe va a ser en Plaza Once,
los profetas existen y la luz
del último vagón
se pierde entre ventanas azules.
Buenos Aires regala sus joyas.
Siete maniquíes, el hueso de un psiquiatra
durmientes en vías muertas
restos de hamburguesas en bolsas de arpillera
un buitre con cara humana…
vi su dibujo en la tapa
de un libro de mitos urbanos.
También estaba la mujer alada
de manos y rostro cubierto de musgo
o el perro con patas de plástico
y celular en vez de lengua.
Al regresar, contemplo el incendio de un banco
imagino monedas fundidas en manos de los avaros.
El edificio se derrumba, su inteligencia
forma un cerebro con chispas y rayos.
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